|
 |
|
Categoria: Arbitraje
|
|
SEGUNDO MUNDIAL CONSECUTIVO |
| |
El excelente juez uruguayo afronta en Sudáfrica su segundo Mundial consecutivo
Jorge Larrionda: "El árbitro que va al Mundial debe estar preparado para cualquier situación"
Entrevista: Eduardo Barraza
Revista Conmebol nº119, mayo-junio 2010
Recientemente designado por FIFA para arbitrar el encuentro entre Costa de Marfil y Portugal por el Grupo G del Mundial, el árbitro uruguayo Jorge Larrionda -para muchos el mejor de América del Sur- compartió sus impresiones sobre el arbitraje continental en la actualidad y relató lo que ha sido el proceso de preparación para llegar en plenitud a la Copa del Mundo.
-¿Cómo ve el nivel del arbitraje sudamericano de cara a Sudáfrica 2010?
-Verdaderamente no es fácil hacer una evaluación del plantel arbitral sudamericano siendo parte del mismo. Creo que el nivel de los réferis en Sudamérica ha crecido con respecto a años anteriores. No quiere decir que no existan errores ni aspectos a mejorar. Pero lo que hemos tenido es un buen proceso de entrenamiento y de capacitación, en distintas áreas, que nos ha fortalecido como árbitros y podemos esperar un buen rendimiento en la Copa del Mundo.
-¿Qué beneficios ha deparado el programa RAP (sistema de asistencia para árbitros) de la FIFA en esta preparación?
-Más que beneficioso, el RAP ha sido revolucionario. Principalmente aquí en Sudamérica, porque se ha cambiado el concepto de entrenamiento de los árbitros. Nosotros no nos preparábamos para lo que es nuestra actividad, que es dirigir partidos de fútbol. El entrenamiento se basaba sólo en lo físico, en cambio hoy nos capacitamos en distintas áreas, no sólo en lo atlético, sino en lo técnico, con simulaciones y situaciones análogas a las que acontecen en los partidos. Es un adiestramiento específico y tiene que ver directamente con nuestro desenvolvimiento dentro del campo de juego. Lógicamente que la preparación física y técnico-teórica también es importante y es la que nos da la base para el trabajo en la cancha.
-¿Qué hay del acierto del árbitro? ¿La preparación contempla a este aspecto fundamental?
-Sí, el acierto es el objetivo. Se trabaja para minimizar los errores, reducirlos lo máximo posible y que lo visible sean las decisiones acertadas. Pero también debemos estar preparados para el error, porque es parte del juego, de las decisiones arbitrales, y nosotros tenemos que saber superarlos. Es decir, no quedarnos atados a una situación negativa que de alguna manera nos limite en futuras actuaciones. Justamente se trabaja para eliminar los yerros, pero hay que ser concientes de que éstos pueden aparecer y que de ellos también se puede aprender.
-Acerca del Mundial de Sudáfrica, ¿Qué recomendaciones les ha realizado la FIFA a los árbitros?
-Previo a cada Copa del Mundo se hace hincapié en un tipo de infracción en especial, en ocasiones anteriores fueron las entradas desde atrás, las sujeciones, las simulaciones, etc. Creo que la gente a cargo de la preparación de los réferis debe ser quien responda a este tipo de consultas. Nosotros tenemos lineamientos globales, sobre los cuales se basa nuestro trabajo, como ser la normalidad del juego, minimizar los errores, y el trabajo disciplinario, que es duro y constante, para que nosotros podamos garantizar el cumplimiento de las reglas dentro del campo de juego y que impere el espíritu deportivo.
-En el Mundial de Alemania 2006, junto con el argentino Horacio Elizondo, usted cumplió una labor muy destacada. ¿Cree que estas actuaciones revalorizaron la jerarquía del árbitro sudamericano en el contexto internacional?
-Sudamérica siempre ha aportado mucho talento en materia arbitral. Es sólo repasar la historia y encontrarse con grandes hombres, brillantes árbitros de nuestro continente. También, desde luego, los ha habido en las otras regiones del mundo. Pero sinceramente hoy tenemos una visión más globalizada de las cosas, sin regionalismos. Somos un gran equipo de árbitros que se ha preparado muy entusiastamente para tratar de hacer una buena gestión en la Copa del Mundo y sentimos que somos el equipo de la FIFA. Se ha generado un clima de unidad que es muy bueno.
-Varios jugadores sudamericanos, de vastísima experiencia en Mundiales, Eliminatorias y el fútbol europeo han sostenido que jugar la Eliminatoria Sudamericana es más difícil que la propia Copa del Mundo. ¿Para ustedes, los jueces, también es más complicado?
-No diría que es más difícil, sí que la Eliminatoria es distinta. En esta última se dan particularidades que en la Copa del Mundo no, como el hecho de jugar de local y visitante. También el microclima externo, lo que acontece fuera del campo es diferente. En Alemania 2006, por ejemplo, viví experiencias maravillosas, con hinchas de diferentes selecciones abrazados entre sí antes y después del partido, sin importar el resultado, festejando por el placer de estar disfrutando una Copa del Mundo. Por el contrario, la Eliminatoria en Sudamérica se siente de otra manera. Es mucho más pasional, la victoria es la algarabía total y la derrota un fracaso. La expectativa por lograr la clasificación se vive con mucho dramatismo y una alta carga emocional y eso puede elevar el grado de dificultad para el árbitro. Ahora bien, en cuanto a preparación y responsabilidad que tenemos los jueces a la hora de participar en un gran acontecimiento, la Copa Mundial está por encima de todo, no me caben dudas.
-En relación a la Copa Libertadores, ¿hay similitud entre ésta y la Eliminatoria en cuanto al escenario que se plantea para el árbitro?
-Sin dudas, hay cierta analogía, pero desde luego con un plus de dificultad para la Eliminatoria por el hecho de que son las selecciones nacionales las involucradas en los partidos, no los clubes.
-El jugador latinoamericano es muy pasional y ese temperamento lo lleva a protestar fallos arbitrales continuamente. Ahora bien, vemos últimamente por TV que en Europa la reprobación de los jugadores hacia decisiones del réferi es cada vez más frecuente. ¿Cree que esta conducta repercutirá en los encuentros del Mundial?
-Puede ser que sea un poco así, pero de todas maneras un árbitro que va a dirigir en el Mundial debe saber afrontar cualquier partido que le toque conducir. Cuando hay mal comportamiento de los jugadores, el réferi tiene que adaptarse y controlar a tiempo la situación. A este nivel, los árbitros están capacitados para resolver todo tipo de contrariedades que se le presenten.
-Siguiendo con las comparaciones, se observa que tal vez en el Viejo Continente los jueces son más tolerantes con las faltas, que no las sancionan con la severidad que se hace aquí. Sobre este particular, ¿les ha dado la FIFA alguna indicación para que se unifiquen los criterios?
-Había una dicotomía antiguamente, que regía cuando yo comencé en el arbitraje, de estilos o escuelas de arbitrajes: el del reglamentarismo y el de dejar jugar. Yo no estoy de acuerdo con esa forma de ver esta profesión, para mí hay una sola formar de arbitrar y es hacerlo bien, en función de lo que marcan las reglas y tratar de hacerlas cumplir, más allá de los errores. El punto de partida debe ser uno solo, aunando criterios, procedimientos y formas de interpretar las reglas. No alcanza sólo con el conocimiento de éstas, sino con la interpretación que se da en los hechos. En este sentido, la FIFA ha sido muy clara: hay una sola forma de dirigir en todo el mundo y los árbitros que hemos estado participando en proyectos como el RAP hemos sido exigidos y evaluados así.
-¿Cuáles son las infracciones que la FIFA desea sancionar con mayor severidad: el juego brusco, la falta de respeto a la figura del árbitro, las simulaciones…?
-Nosotros tenemos claro que la estrella de nuestro deporte es el futbolista, y las reglas en general lo que buscan, y también la gente de la Comisión de Árbitros, es tratar de erradicar las conductas violentas dentro del campo de juego. Primero porque afean el espectáculo, pero además porque se pone en riesgo el físico de quienes son los verdaderos protagonistas, los jugadores. Se ha trabajado mucho en tratar de identificar esas situaciones para ser riguroso a la hora de controlarlas. Cuando un árbitro comprueba que un futbolista ha utilizado fuerza excesiva contra otro colega en la disputa en balón debe tomar las medidas para reprimir esa acción y para que después no vengan las represalias, lo que puede derivar en más violencia por contagio.
-¿Qué opinión le merece la regla que dice que a los 45 años debe retirarse como árbitro internacional?
-Desde el punto de vista personal siento que debería haber excepciones a la ley. Sin embargo, desde otra perspectiva me parece una medida sana para el arbitraje, porque si nosotros permitimos que los veteranos se mantengan a lo largo del tiempo y no se renueva con la gente joven que tiene mucho para dar, corres el riesgo de quedarte con un vacío importante. En lo personal, me siento agradecido a lo que me dio el arbitraje y el fútbol, por eso llegada la hora hay que dar por finalizada la carrera porque siempre hay que irse dejando una buena imagen y no dejar que lo retiren.
-Elizondo se retiró luego de la final del Mundial 2006 con 42 años. ¿Si le toca la suerte de repetir su actuación en Sudáfrica haría lo mismo?
-No lo tengo decidido aún porque hay mucho por venir. Cuando finalice la participación en el Mundial y analicemos nuestra actuación veré que metas u objetivos hay por delante. Mientras yo me sienta fuerte para dirigir lo haré porque esta profesión es hermosa y me encanta. Pero repito, cuando deje el arbitraje será porque yo tomé la decisión y no porque otros me retiren.
|
| |
|
|
|
Fuente: conmebol.com |
| |
|
|
|
 |
|
| |
|
| GALERIAS |
|
|
 |
| PERIODICOS |
 Elije el Diario
|
 |
|