El Museo del fútbol uruguayo, que recoge gran cantidad de elementos recordatorios de las mejores conquistas del balompié local, fue reabierto hoy tras nueve años, en una ceremonia a la que asistió el presidente uruguayo, Jorge Batlle.
El museo está situado en dos plantas de unos 3.000 metros cuadrados en total debajo de la tribuna Olímpica del Estadio Centenario, que fue escenario de la primera Copa del Mundo en 1930. El mobiliario que usaron los directivos Argentina, Brasil, Chile y Uruguay en la reunión que el 16 de diciembre de 1916 dio origen a la Confederación Sudamericana de Fútbol, junto a una fotografía testimonial ocupa parte del museo. Una gran mural fotográfico de la colocación de la piedra fundamental del estadio Centenario está instalado otra amplia pared del edificio. Camisetas, botas de fútbol, banderas y trofeos de las selecciones de Uruguay que ganaron las medallas de oro en los Juegos Olímpicos de Colombes 1924 y Amterdam 1928, y en las copas del Mundo de 1930 y 1950, también forman parte de algunos de los "tesoros" históricos que guarda el museo. Diversos objetos del "Mariscal" José Nasazzi, y del "Negro Jefe" Obdulio Jacinto Varela, capitanes de las selecciones uruguayas campeonas del mundo en 1930 y 1950, están igualmente expuestos. El museo, el estadio Centenario, declarado años atrás Monumento del Fútbol Mundial por la FIFA, y su Torre de los Homenajes, con un asesor panorámico en su interior, pasaron a integrar además el circuito turístico del país que promociona el Ministerio de Turismo. Junto al presidente uruguayo, participaron en la ceremonia el presidente de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) y vicepresidente de la Confederación Sudamericana, Eugenio Figueredo, varios ministros y autoridades del deporte. Las instalaciones del museo estuvieron cerradas durante nueve años debido a problemas económicos. EFE jf/ee |