Categoria: Arbitraje Femenino
EL FúTBOL ES UNA BELLEZA
 
¿Quién dijo que el fútbol es sólo para los hombres? Si pensamos, la cancha, la camiseta, la red, la pelota, la tribuna, la gloria... son femeninos. Ahora, también y por suerte: ¡árbitras! La belleza, el rouge y el rimel llegaron al fútbol.

¡Y bienvenido sea!
Cuatrocientas cuarenta y cinco en el mundo. Tan sólo treinta y ocho en América. Cinco en Uruguay. Son las uruguayas que forman parte del plantel de árbitras internacionales de la Fifa. Patricia Da Silva, Mabel Leyes y Alejandra Trucidos son juezas; Laura Geymonat y Andrea Trujillo son asistentes. Detrás del uniforme existen cinco damas, madres algunas, que muestran aquí, que el fútbol, más allá de las canchas, es un deporte al que hay que restarle drama, y que a la belleza natural que él encierra en sí mismo, le agreguemos este aire fresco de simpatía. Últimas Noticias las reunió en el Radisson Victoria Plaza Hotel y se muestran las cinco flores del arbitraje internacional uruguayo.

Que sepa lavar...
"Ya pasó eso de vayan a lavar los platos. La ventaja que nosotros tenemos con los jugadores, ahora que arbitramos primera, es que con muchos de ellos ya nos conocemos de inferiores, por lo que no les choca. De todas maneras, a lo largo de mi carrera, me ha pasado, por ejemplo, que me han puesto un preparador físico para que me controlara los offside o que me decía 'dale Laura, al delantero aquel rubio y de ojos claros vos no le cobres el offside'. Ese tipo de cosas siempre hay pero, gracias a Dios, nada grave", expresa Laura Geymonat, que tiene el honor de haber sido la primera dama que arbitra un partido profesional del Campeonato Uruguayo y todo lo que conlleva esa gran experiencia. Aunque... siempre habrá gritos: "Considero que a las mujeres les dicen más improperios que vienen por la parte sexual", agrega Alejandra Trucidos.
Con la mansedumbre de Joaquín (de cinco meses), Andrea Trujillo destaca algo llamativo: "Son las mujeres que nos dan primero por la cabeza. No sé por qué motivo, pero son las primeras en protestar". Y las peores son las "mamis" que ven a sus hijos en inferiores "maltratados" por sus pares. Así lo asegura Mabel Leyes: "La peor hinchada de las mujeres son las madres de los jugadores. A veces, los improperios más horribles, los hemos sentido de la boca de una mujer y no de un hombre. Nos insultan a la par del hombre, quizás con otro tipo de improperio, pero de igual manera".

Lo que pocos saben
MABEL: "Es muy sacrificado, pero no todo el mundo sabe que nosotros somos deportistas amateurs, que todos trabajamos, que entrenamos tres días por semana, dos de ellos obligatorios. Que, además, tenemos cuatro pruebas de aptitud física en el año que si no las aprobamos no podemos seguir arbitrando, que tuvimos que hacer el curso casi un año y medio de noche, que no tenemos sábados y domingos, etc. Todo muy difícil. Por ello, quizás, de las 39 mujeres que nos anotamos en un principio, quedamos sólo seis. Yo siempre critiqué desde afuera mucho, pero una vez que ingresé en este mundo, que realmente es apasionante, no quise dejarlo más".

Damas y caballeros...
¿Fútbol para ellos o para ellas? "Decía el psicólogo en una clase que tuvimos el año pasado que, de alguna manera, el jugador ve la imagen de la madre o de una hermana en el árbitro de manera inconsciente, por lo que es más fácil insultarlo al juez hombre, que a la mujer. Tenemos compañeros que han sido agredidos por jugadores, y a nosotras nunca nos ha pasado. Pero es todo lo contrario en el fútbol femenino, porque la mujer te ve de igual a igual y es más irrespetuosa, por lo que respeta más al hombre que a la mujer".
PATRICIA: "Nos sentimos más cómodas en el fútbol masculino porque es más dinámico y diferente por la exigencia física. El fútbol femenino ha avanzado, pero todavía no está al nivel de otros equipos. Nosotras, además, para subir de categoría, tenemos que arbitrar fútbol masculino o, de lo contrario, no podemos ascender".
ALEJANDRA: "El fútbol es un deporte que se juega sin saber las reglas o con poco conocimiento de ellas. Permanentemente nos hemos enfrentado a situaciones de ese tipo. En diferentes ámbitos, hay un desconocimiento de las mismas".

"¿Amor? ¡Amor nada!"
Si hay una trifulca entre los 22 jugadores... ¿Qué hacemos?
LAURA: "Yo he estado en situaciones bastante complicadas como finales, pero siempre tengo la sensación de que, a mí, nada me va a pasar. Por ejemplo, una vez se armó un poco de lío en una final de Tercera y cuando fuimos a acompañar al árbitro, cayó un adoquín al lado nuestro que me hizo pensar. En Ecuador, nos pasó que nos sacaron protegidos por los escudos de la policía por todo lo que nos tiraban. Pero yo me reía porque veía todo muy absurdo".
PATRICIA: "Una vez tuvieron que sacar a un jugador entre cuatro porque no lo podían frenar. Cobré un penal y le iba a sacar amarilla pero viene hacia mí y, en ese momento, uno le dice 'ta, dejala', y él contesta 'la voy a matar', por lo que no tuve más remedio que echarlo. Por suerte, no llegó a agredirme".
-Si algún jugador les dice un piropo en pleno juego...
"Me ocurrió que una vez se fue la pelota al lateral y un jugador me dice 'no, amor', y yo le digo '¡amor nada!'. 'Bueno, fue cariñoso', me contesta; pero no más de eso".
"No es cuestión de ponerse en personaje, sino de contestarle dependiendo de la situación. Pero el respeto está sobre todo", indican casi al unísono.

¿Quién pita en casa?
Alejandra está casada con Carlos Aguirregaray, que también es árbitro.
-En casa, ¿quién aplica las reglas?
"Tengo carácter más fuerte que mi esposo y quizás, por ello, me pongo los problemas al hombro, porque me gusta y porque soy así. Pero en todo es hombro a hombro". Patricia tiene como esposo a Roberto Araújo, y los "partidos" de entrecasa, a veces, son discutidos: "Es una cuestión de respeto. Cuando existen discusiones las analizamos y, a veces, hay que ceder, o de lo contrario argumentar por qué crees que se tiene la razón". Cuando regresa a casa, Laura es la que marca las "reglas". ¡Claro, cómo no! Si la esperan "Chocolate, Sambayón y Hocquart, mis perros, que me entienden bárbaro. Incluso, a veces, llego y hago 'mascoterapia'. Es una forma de desestresarme y sacarme las tensiones".
En el quinteto arbitral de la belleza ya hay tres descendientes. Joaquín (hijo de Andrea), Federico (hijo de Alejandra) e Iván (hijo de Patricia).

El partido que viene
ALEJANDRA: "Como mujer ya estoy cumplida. Soy mamá y es lo mejor del mundo. Creo que en el debe tengo no haber seguido con mi carrera. Yo estudiaba politología y me quedó seguir estudiando. Pero tengo un excelente esposo, un precioso hijo y una familia divina. En el arbitraje, el sueño lo estamos cumpliendo de a poquito. El sueño es arbitrar un Mundial, porque es el techo".
PATRICIA: "El arbitraje me ha dado más de lo que yo esperaba y lo voy viviendo día a día. Trato de no soñar con algo porque, por mi forma de ser, si no se me cumple, es peor. Prefiero ir paso a paso y disfrutar del momento".
ANDREA: "Todo se va dando día a día así como en la vida cotidiana. De a poco he logrado lo que he querido. Tengo a mi hijo Joaquín y mi familia. Estamos contentísimos. Me queda en el debe que, lamentablemente, mis padres no pudieron verme recibida".
LAURA: "Conmigo, el arbitraje ha sido muy generoso. He hecho todas las categorías, he llegado a Primera, tuve la oportunidad de hacer el clásico de la Villa en el Estadio, ir al exterior, etc. Por eso, como una máxima aspiración y dejando volar la imaginación, quiero ir a unos Juegos Olímpicos".
MABEL: "A mí me decían que era una utopía pensar que la mujer podía ser árbitro internacional. Me tildaban de loca. Yo quería intentarlo y, en el año 2002, hablamos con Gustavo Galessio, en su momento presidente de Audaf, y le presentamos la iniciativa. Hice un estudio durante tres años, presenté un proyecto, el presidente creyó en ello, pidió audiencia con Matías Vázquez y, cuando faltaban cinco días para que salieran las listas de internacionales, a la que le decían loca, tuvo la suerte de que mis compañeras y amigas (tanto Patricia como Laura) pudieran lograr el escudo internacional. Por ese motivo, uno de mis sueños, ya se me cumplió. Después, este año, junto con Alejandra, hemos ascendido a la categoría internacional, tuve mi primer partido internacional entre la selección de Chile y la Universidad de Chile en la cancha de césped sintético inaugurada por Joseph Blatter. Además, tengo las ganas de poder arbitrar en el contexto internacional, y arbitrar en nuestro país en Primera División".

Más que sexo, capacidad
"Esta profesión no está dividida por sexo sino por capacidad, y eso es fundamental", expresa Laura Geymonat. "De alguna manera, somos cinco representantes que tiene Uruguay a nivel de Fifa, pero también queremos dedicarle esta nota a nuestras otras compañeras: Ana de Vargas, Claudia Umpiérrez, Mariana Corbo y Gabriela Bandeira. Esta nota es para ellas", agrega.
"Árbitros, dirigentes y periodistas, hombres en general, debe haber una concientización de que la mujer también pude arbitrar. Sentimos lo mismo que sienten nuestros compañeros a la hora de arbitrar. Lo único que nos diferencia es el género, nada más", expresa con firmeza Mabel Leyes. Concluyente.
La cancha, la camiseta, la red, la pelota, la tribuna, la gloria... son "damas". Como las alegrías y las tristezas. Como la vida misma. Femenina. ¿Cómo no darles cabida? Entre tantos cardos sin perfume, bienvenido al fútbol, el mirífico aroma de las flores del referato.

EL OTRO PARTIDO
-En la tele, ¿un desfile de Giordano o un partido de fútbol?
MABEL: "Partido".
LAURA: "Partido".
ANDREA: "Partido".
PATRICIA: "Partido".
ALEJANDRA: "Cambio de canal (risas...)".
-¿Ser Susana Giménez o Mia Hamm?
MABEL: "Mia".
LAURA: "Susana".
ALEJANDRA: "Susana".
PATRICIA: "Susana".
ANDREA: "Susana".
-Como contratista, ¿Pancho Dotto o "Paco" Casal?
MABEL: "Pancho".
LAURA: "Mi hermano Eduardo".
ANDREA: "Ninguno".
PATRICIA: "Me autorrepresento".
ALEJANDRA: "Autosuficiente".
-¿Valeria Mazza o Ronaldinho?
MABEL: "Valeria Mazza".
LAURA: "Ronaldinho, por su alegría".
ANDREA: "Ronaldinho".
PATRICIA: "Ronaldinho".
ALEJANDRA: "Ronaldinho".
-¿Vestido de fiesta o uniforme?
MABEL: "Vestido".
LAURA: "Uniforme".
ANDREA: "Vestido".
PATRICIA: "Vestido".
ALEJANDRA: "Vestido".
-El día antes del partido, ¿deber o placer?
MABEL: "Deber".
LAURA: "Deber".
ANDREA: "Las dos cosas".
PATRICIA: "Deber".
ALEJANDRA: "Placer dentro del deber".
-¿Quién ve la roja, el que dice un piropo o el que manda a lavar los platos?
MABEL: "Con ninguno de los dos me caso".
LAURA: "Jugadores y árbitros son seres humanos, no son hombres".
ANDREA: "No, ya los lavé...".
PATRICIA: "Lo más probable que tenga alguno para lavar".
ALEJANDRA: "Una anécdota. Se escuchó de adentro de la cancha: 'Andá a lavar los platos'. Y de adentro de la cancha se escuchó: 'Los está lavando un cornudo como vos'".
-En casa, ¿hubo "partidos" suspendidos por "invasión de público"?
ANDREA: "No".
PATRICIA: "¡Si!".
ALEJANDRA: "¡Si! Algunas veces lo pudimos reanudar, pero otras no".
-¿Los "hands" y los "agarrones" se cobran?
Unánime: "Se cobra ley de ventaja, siga y siga...".

     
 

GALERIAS




PERIODICOS

Elije el Diario



Asociacion Uruguaya de Arbitros de Futbol - Tribuna Colombes - Estadio Centenario - Montevideo - Republica Oriental del Uruguay
Powered by PlazaNetwork Uruguay - www.plazanetwork.com.uy